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Primera parteEditar

Diario holográfico de Tom Connery, comandante de la República Terran. Discovery-1 23 de octubre de 2640 Aún estoy intentando asimilar lo que ocurrió hace tres días.

El agujero de gusano se abrió el día 20, tal y como estaba planeado. Al principio tuve una sensación de liberación, como si ya no llevara sobre mis hombros el peso del mundo. Cuando recibimos datos positivos acerca de su apertura, pude oír multitud de vítores a través de todos los canales abiertos. Las dudas que albergaba la gente se esfumaron en un abrir y cerrar de ojos ante estos hechos irrefutables. Las 38 naves del grupo inicial, el Discovery-1 incluido, encendieron sus motores, pero nosotros ya nos encontrábamos a salvo al otro lado. 12 naves más nos siguieron a través de la fisura. El agujero de gusano no resultó ser tan profundo como pensamos en un principio.

Según nuestros cálculos previos, el agujero de gusano debería haber permanecido abierto durante unas dos semanas, pero en cuanto las dos primeras docenas de naves lo atravesaron, comenzó a desestabilizarse. Fui testigo de cómo 16 naves lucharon contra la violenta gravedad creada por la fisura que se estaba cerrando. Las 11 más cercanas a la apertura lograron atravesarlo, aunque sufrieron daños considerables. Unos momentos antes del colapso del agujero vimos cómo las violentas fuerzas gravitacionales destrozaron las cinco naves atrapadas en su interior. El terror que sentí en esos momentos fue indescriptible... La muerte de todos esos civiles; y todo por culpa del viaje que YO había planeado.

Se me cruzó por la cabeza ordenar que mi nave diera la vuelta para intentar rescatarlos, pero era demasiado tarde. Los motores de nuestra propia nave estaban funcionando al máximo para escapar del vórtice gravitacional que había creado el agujero de gusano. Corríamos el riesgo de que nos absorbiera y nos destruyera; y aunque aún no entiendo cómo conseguimos librarnos, respiro aliviado por haber resultado ilesos.

En cuanto pudimos verificar que las anomalías gravitacionales habían cesado, ordené al Ejército que rescatara a la tripulación de las 11 naves dañadas. Los sensores indicaban que sus motores se habían sobrecalentado y que se encontraban al borde de la autodestrucción. Habíamos perdido las naves, pero bajo ningún concepto iba a permitir que sucediera lo mismo con sus tripulaciones. 200 personas de esas naves perdieron la vida debido a incidentes varios, pero al menos pudimos salvar a miles gracias a las operaciones de rescate.

Al principio, los 40 000 supervivientes se consideraron agraciados. En la atmósfera se respiraba tranquilidad y, por así decirlo, felicidad por haber sobrevivido. Por desgracia, no duró mucho.

Tan pronto se esfumó el alivio de la seguridad, la gente comenzó a darse cuenta de la gravedad de la situación: el agujero de gusano se había cerrado y no existía ni manera de regresar a la Tierra ni de saber qué había sucedido con el resto de las naves. ¿Se quedaron atrapadas al otro lado? ¿Lograron sobrevivir? No podríamos obtener ninguna respuesta. Ni los científicos podían ofrecer hipótesis... Nadie conocía el porqué de la apertura del agujero de gusano, ni la razón de su desaparición. No sabíamos nada, tan solo que nos encontrábamos solos y que no teníamos la más mínima idea de dónde habíamos ido a parar. Incluso una hipotética misión de rescate de la Tierra no sería posible hasta dentro de 100 años.

Segunda parteEditar

Diario holográfico de Tom Connery, comandante de la República Terran. Discovery-1 24 de octubre de 2640

Ayer convocamos una reunión urgente para debatir los planes a corto plazo y gestionar los recursos con los que contábamos. Los resultados fueron un tanto perturbadores. A pesar de contar con médicos e ingenieros de sobra, las naves que consiguieron atravesar el agujero eran sobre todo civiles, por lo que sufrimos grandes pérdidas en los departamentos militar y agrícola. Tan solo 3 de las 23 naves hidropónicas cruzaron a este lado, y los únicos cruceros de batalla de clase Explorer que sobrevivieron fueron los dos que lideraban la flota. El comandante Wilson me informó en privado que solo contábamos con 1100 soldados.

Me preocupa en exceso el bienestar de la gente durante el resto del viaje, pues los suministros de comida son escasos. Será una terrible experiencia, y espero que tengan una gran fuerza de voluntad para capear el temporal que se avecina.